6 de febrero de 2013

«Cougar» derribado en Afganistán

Helicóptero español en Afganistán (Davric)
En agosto de 2005 se perdieron dos helicópteros españoles en Afganistán con la muerte de 17 soldados. La comisión investigadora concluyó que fue un accidente, pero documentos gráficos y cuestiones técnicas han debilitado la hipótesis oficial y algunos sectores de opinión han llegado al convencimiento de que se trató de un ataque.

El 16 de agosto de 2005, diecisiete soldados españoles murieron en un sospechoso accidente aéreo en Afganistán, cuando se dirigían en helicóptero a Shindand. Oficialmente la comisión investigadora de las causas del accidente no encontró pruebas de ataque contra los dos helicópteros siniestrados, pero sus conclusiones ―«la pérdida de los helicópteros fue accidental; no hubo ningún ataque»— no parecieron convincentes y se impuso una inflexible política de discreción a los supervivientes del segundo helicóptero, cuyos testimonios no concordaban con las conclusiones del informe.

Cuando un grupo talibán reivindicó el derribo del helicóptero, los familiares y amplios sectores de opinión pidieron sin éxito responsabilidades y aclaraciones, habiendo contribuido al desasosiego las vergonzosas evasivas del Ministerio de Defensa y la circunstancia, según ciertas fuentes, de que han desaparecido pruebas.

Época
Estela de destrucción dejada por el «Cougar» en el que perecieron 17 soldados españoles, a unos 20 km de Herat, en el NO de Afganistán.
Al apuntar nuevos documentos gráficos y, sobre todo, al plantearse cuestiones más o menos técnicas, se ha debilitado la hipótesis oficial, pero el Ministerio de Defensa perseveró en defenderla y en 2008 se cerró el caso, con algunos juicios críticos, como «irregularidades» en las pruebas y de procedimiento.

A despecho de la investigación oficial, algunos estudiosos observaron las filtraciones de secretos militares y llegaron al convencimiento de que el helicóptero fue derribado. La hipótesis de trabajo que merece más credibilidad es la siguiente: los dos helicópteros volaban de Herat a Shindand, separados entre sí cosa de 200 m, cuando el más adelantado (ET-657) fue abatido por un proyectil autopropulsado mientras iba a muy baja altura (15 m). Ante el peligro de un segundo ataque con cohete, el otro helicóptero (ET-651) realizó una intempestiva maniobra de aterrizaje en la que resultó muy dañado, pero sin pérdidas humanas. Los centenares de casquillos habidos señalan que el primer helicóptero se defendió antes de estallar en el aire.

Davric
Guerrilleros afganos armados de un lanzacohetes contracarro ruso «RPG-7», también eficaz a corta distancia contra helicópteros en vuelo lento y bajo.
En 2012, el nuevo Gobierno conservador no trajo consigo la profunda revisión del caso que reclaman los familiares de las víctimas y el movimiento en favor de ella prosigue con una sospechosa indiferencia mediática, exceptuados algunos medios independientes.

Retrospectiva. La explicación a la persistencia del Ministerio de Defensa en defender la hipótesis del accidente no parece complicada. El Partido Socialista ganó las elecciones como consecuencia indirecta de un sospechoso atentado terrorista en Madrid (2004) y el compromiso en una retirada española de Irak. Los efectos más graves de esta retirada no han sido militares, sino políticos y económicos, que el nuevo Gobierno buscó minimizar con una mayor complicación española en la Guerra de Afganistán, estrechamente relacionada con la de Irak. Como las masas conforman la opinión por la apariencia, el Gobierno buscó separar ambas guerras presentando la Guerra de Afganistán como una «misión de paz» y las bajas en combate, como «accidentes». El «Cougar» derribado, pues, no sería una excepción.


ANEXO GRÁFICO

Ministerio de Defensa de España
El helicóptero «ET 657» se estrelló tras haber recorrido una trayectoria recta y después de sobrevolar un altozano (vista desde la cima de este).
Ministerio de Defensa de España
El aterrizaje del «ET 651», entre peñascales, sólo se explica con una dramática maniobra para proteger de un ataque los pasajeros a bordo.
Ministerio de Defensa de España
Vista que se descubre desde un punto opuesto al de la imagen anterior. Huelgan comentarios.