En septiembre de 2025 una flotilla de socorro formada por 50 embarcaciones, procedente de los puertos de Barcelona, Otranto, Génova, Catania, Syros y Túnez, llegó al Mediterráneo oriental con el fin (se dice) de entregar alimentos al «pueblo palestino». Este desatino concluyó en fracaso y la filtración de documentos demuestra la participación activa de personajes en la órbita de Hamás, organización terrorista mahometana.
Antes de zarpar esta flotilla, denominada Global Sumud Flotilla (GSF), era posible considerar la falsedad de muchas pretensiones respecto a ella, desde el transporte de 300 t en alimentos y medicinas hasta una organización sin vínculo con agrupaciones terroristas árabes.
Ayuda humanitaria. La GSF contaba con pequeñas embarcaciones de recreo o deportivas, casi todas de 7ª «categoría» o «folio» (recreo sin lucro), principalmente de crucero (quécher, cúter, etc.) y universales, de 10 a 30 m de longitud y que pueden acomodar de 4 a 30 personas, sin cantidad ni espacio para transportar 300 toneladas de carga, todavía menos con pasajes completos.
Vínculos con Hamás. En la organización de la GSF figura una sociedad mercantil para el transporte de mercaderías o de personas, Cyber Neptune SL, creada y domiciliada en Barcelona el 13 de mayo de 2025, dos meses antes de la formación de la GSF (julio 2025), con un capital de 3 000 euros y regida por administrador único: Andrés V. Ferrera (29 mayo) y Saif Abukeshek Abdelrahim (22 agosto). Este último dirige en España la PCPA, una tapadera de Hamás (según el espionaje israelí) cuyo cometido principal es promover protestas callejeras. Zaher Birawl, responsable en Reino Unido de la PCPA, confraternizó públicamente con la revoltosa Greta Thunberg, líder mediático de la GSF. Entre sus tripulantes y pasajeros aparecen algunos antiguos terroristas de ETA, siglas en vascuence de Vascongadas y Libertad, que dejó un millar de muertos, de ellos centenares de mujeres y niños.
La «Global Sumud Flotilla» es una ampliación y posterior unión de las ya existentes Magreb Sumud y Sumud Nusantara, financiadas, entre otros, por el Ayuntamiento de Barcelona, agrupaciones árabes y las asociaciones antiisraelíes FGM (Free Gaza Movement) e ISM (Movimiento de Solidaridad Interna), creadas en 2001 y 2006 respectivamente, la última por algunos de los socios fundadores de la primera. De las 60 embarcaciones alistadas, casi una veintena no se unieron a la flotilla o abandonaron la misma antes de su captura por tropas israelíes, unas por desavenencias (el pasaje árabe no aceptó el proselitismo homosexual en algunos barcos europeos), otras porque perdieron el motor o hacían aguas.
El plan para burlar el bloqueo era la superioridad numérica y una dispersión cercana a Gaza. Los israelíes habían previsto la estratagema y alejaron a 100 millas náuticas los límites geográficos del bloqueo, pero aún realizó Israel un intento de arreglar el asunto de la GSF en forma pacífica. El 24 de septiembre, Israel ofreció su puerto de Ashkelon para el desembarco del cargamento de alimentos; dos días después, Italia hizo otro tanto, en este caso con la isla de Creta e intercesión de la Iglesia católica. La flotilla rehusó aceptar ambas ofertas. El día 30, los dos buques de guerra que acompañaban a la flotilla, el italiano Apolonio y el español Furor, se detuvieron a más de 120 millas de la costa de Israel, pero la flotilla no retrocedió y los israelíes se prepararon para el abordaje.
Capturas. La Marina israelí capturó 42 barcos violadores (1 a 3 de octubre), que fueron enviados al puerto de Ashdod y sus 462 pasajeros retenidos por las autoridades israelíes. Allí se comprobó que el cargamento de alimentos apenas era suficiente para el sustento de los pasajeros: «No he visto —dijo el ministro de Seguridad Nacional israelí Itamar Ben Gvir— ayuda ni asistencia humanitaria alguna». Israel puede llevar a cabo la confiscación de los barcos, aunque el cargamento no consista en contrabando de guerra, ya que los propietarios tenían conocimiento del bloqueo antes de embarcarse hacia el puerto bloqueado.
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| Bavaria Las «Sumud Flotillas» están compuestas de buques pequeños de recreo, principalmente de «crucero» (en la imagen) y universales, sin apenas capacidad de transporte de mercancías. |
Abanderamiento. De los 42 barcos capturados, 14 estaban matriculados bajo pabellón polaco. Esta cifra no reviste extrañeza. Para poder matricular un buque en Polonia no es preciso que su propietario sea polaco o residente en la Unión Europea y su abanderamiento es muy barato (unos 400 euros), con plazos meteóricos (de 2 a 7 días) y sin inspecciones técnicas. En cambio, otros países de la Unión Europea, como España y Alemania, exigen requisitos especiales, caros y con plazos dilatados, para que un buque sea matriculado bajo su pabellón.
Reacciones en España. El 15 de octubre hubo una manifestación de estudiantes y una huelga organizada por colectivos sindicales, en particular de la Confederación General de Trabajadores. Ambas fracasaron, con apenas 7 000 personas y sin huelga general, y la manifestación degeneró en tumultos. Principales responsables de los mismos fueron los miembros del Movimiento Socialista (MS) y en especial de su brazo político, Coordinadora Juvenil Socialista (CJS), con algunas voces solicitando la destrucción de Israel («del río al mar»).
Los partidos políticos EH Bildu (residuo terrorista) y Podemos (marxista), socios de gobierno del presidente socialista Pedro Sánchez, apoyaron abiertamente las protestas callejeras. La tensión con Israel se agudizó en particular a partir de las manifestaciones antisemitas de la vicepresidenta Yolanda Díaz, haciendo suya (astuta o inconscientemente es igual) la consigna terrorista árabe «del río al mar», es decir, del Jordán al Mediterráneo, la dispersión de los israelíes en una nueva diáspora. Otra marxista y antisemita sin disfraz del gobierno de Sánchez fue Ione Belarra, de Podemos, partido en el que aparece una temprana financiación iraní.
La «Sumud Flotilla» de 2026. En abril de 2026 se procedió a la formación de otra flotilla, que concluyó también en fracaso, con una acción muy adelantada de la Marina israelí, unas 80 millas náuticas al O de Creta, en la que el buque de desembarco Nahshon (2 500 t y 95 m) capturó 22 embarcaciones con sus 174 pasajeros e hizo retroceder a otras 28 (29 abril). Los pasajeros retenidos fueron repatriados inmediatamente, excepto Saif Abukeshek, organizador de la flotilla, como también de la de 2025, que pasó unos diez días en Israel para responder de eventuales relaciones con Hamás. Una segunda flotilla, con medio centenar de embarcaciones reunidas en el puerto turco de Marmaris (14 mayo), también fracasó en su intento de abrirse camino hasta la costa de Gaza, capturada cerca de Chipre (18 mayo) con sus 430 pasajeros y conducida a Israel para su posterior repatriación. Las autoridades israelíes describen la Sumud Flotilla de 2026 como «la flotilla de los condones», dada la abundancia de estos preservativos en los dormitorios de las embarcaciones.
Indiferencia. Esta flotilla en 2026, que enarbolaba banderas españolas, suecas, italianas y alguna brasileña, pasó casi inadvertida, descrita por los periodistas como una «flotilla propagandística». Tampoco encontró apoyo en el principal órgano administrativo y de gestión de la Unión Europea, la Comisión, encabezada por su presidenta Von der Layen. Desesperados sus simpatizantes con esta indiferencia mediática y administrativa, atacaron a la policía en el aeropuerto de Bilbao durante la repatriación de una decena de activistas «pro-palestinos» (22 mayo). Este tumulto fue objeto de numerosas críticas, con lo que el descrédito de la Sumud Flotilla es ya general.



